Hace un par de días, cuando mi primo arribó nuevamente a tierras chilenas y especialmente a su ciudad natal, tuve una de esas conversaciones que realmente te hacen verbalizar las ideas que han rondado tu cabeza. Fue desde su llegar, cuando ambos sabíamos que teníamos ene temas que contarnos y que en el fondo se traducían en haberse acordado del otro por A, B o C motivo.
Memo estuvo 25 días en varios países de Europa del Este, los cuáles los aprovechó al máximo, dejando las patas en la tierra. Conociendo a este morocho, sé que un viaje con él no es sinónimo de compras, mall, flojera, ni momentos de soledad. La sociabilidad es algo que lo caracteriza y más aún las travesía, las ganas de visitar la mayor cantidad de espacio y la obtención de más de un amigo "tela", que de seguro lo espera para hacer vino donde exista sólo unas cuantas uvas y muchas ganas.
A su llegada conversamos un buen rato, en especial me relató las sensaciones que tuvo al encontrarse con gente como nosotros. Según él, en Rancagua hay pocas personas como él y yo; somos como de un clan de extraños especímenes que piensan un poco más las cosas que quieren y que los llenan, pero cuando creen haberlas encontrado se la juegan, no escatiman en gastos, ni en complicaciones y se lanzan.
Un café que rodó por mis piernas interrumpió nuestra conversa llena de energía. Al parecer estaba tan concentrada en sus relatos que no me di cuenta cuando la espuma del cortado caía hasta mis calcetines. Pese a que la realidad volvió a azotarnos de golpe y las historias de Budapest quedaron pendientes, algo cambió luego de aquella conversa. No fue memo, ni fui yo, al parecer fue lo que ambos teníamos en nuestras guatas por varios días y que pese a que yo se lo había comentado a algunas personas, necesitaba sentir que existe otro familiar que no está tan loco, y que también clama por la búsqueda de la felicidad.
martes, septiembre 11, 2007
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2 comentarios:
...No me habia fijado que ahora son incoherencias. La verdad chica, creo que no son incoherencias ni peladas de cable.
Me encanta como te expresas. Lo ahces de un modo tan natural, tan espontáneo, tan dulce que puedes cuativar a cualquiera (ojalá que no :z)
Despues de leer esta nota quedo con la sensación de que quiero saber más. Tal vez sea mi instinto curioso...
Te han dicho alguna vez que eres genial?
Un abrazo!
que buena historia...el complemento de nuestras vidas...la construcción de nuestras almas...el espacio infinito que rodea nuestra escencia...sensaciones ancestrales...comandadas por el amor...creación...gracias por este encuentro....
http://cazalimagico.blogspot.com/
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