Llevaba varios días con algo de insomnio. Me dormía tipo 2 de la mañana y a las 6 ya estaba despierta y con cero posibilidades de dormir. Ese escenario se repitió por lo menos una semana, sólo en la casa de caro pude pegar la cara más a la almohada; pero tuve suerte, el fin de semana era la posibilidad, viña sólo para mí y con la cama grande solitaria.
Entonces partí.
Viajes hay muchos y en especial cuando uno piensa en la Quinta Región se suele asociar la playa, el casino y los lugares de carrete. Poco y nada hubo de todo eso, playa sólo un día, porque a la hora que me despertaba ya no había sol y nica llevar mi pelo rizado al centro de la humedad; casino ni hablar ¿qué plata habría que gastar? y carrete algo, faltaban las ganas, viña y valpo no estaban a full o simplemente se notaba que yo había ido en busca de otra cosa.
Estuve en ese depto, que tiene muchas historias para lo poco que tiene construido. Desde mi lugar favorito (poco común) recordé cada instante que yo pasé ahí, cada pena y cada alegría, y también pensé que era el lugar ideal para haber llevado en algún momento a un huraño, que me llevó muchas veces a su guarida. Pero nunca lo llevé y quizás fue lo mejor, su olor no está ahí.
Este fin de semana, fue claro. hice lo que quise y vi a quien quise ver. Mis chicas, que desde lejos las cosas se perciben de una forma y cuando las veo se sienten cosas extrañas. Parece que la vida no nos ha tratado tan bien, nuestras ganas locas de gritar todo lo que queremos a ratos se trancan por motivos que incluso se alejan de nosotras mismas. Las ansias de ser lo que queremos, nos llevan a repensar muchos de nuestros actos y eso lo traducimos en inseguridades que casi no se perciben.
Tuve mezclas, entre soledad, tranquilidad, sueño, relajo, energía de cosas nuevas, poco hambre, en fin un cúmulo de reflexiones y acciones que hice y que sentí desde el fondo. Pero ante todo snetí lo que pocas veces hacemos en momentos acelerados, reflexionar sobre la vida que llevamos y sobre lo que hemos ido sembrando. Dónde está nuestro yo interior, cómo reinventarse luego de situaciones fuertes, cómo comenzar a creer y dejar de mirar todo con recelo??..
Creo que esta suerte de pensamientos se vienen a la cabeza cuando uno se encuentra en un fin de semana con la vista que tuve, con la posibilidad de ponerse o sacarse la ropa que sea más cómoda e incluso con el respiro de no tener que dar cuentas a nadie de nuestro accionar.
Buenas nuevas, adiós fin de semana de ensueño
Entonces partí.
Viajes hay muchos y en especial cuando uno piensa en la Quinta Región se suele asociar la playa, el casino y los lugares de carrete. Poco y nada hubo de todo eso, playa sólo un día, porque a la hora que me despertaba ya no había sol y nica llevar mi pelo rizado al centro de la humedad; casino ni hablar ¿qué plata habría que gastar? y carrete algo, faltaban las ganas, viña y valpo no estaban a full o simplemente se notaba que yo había ido en busca de otra cosa.
Estuve en ese depto, que tiene muchas historias para lo poco que tiene construido. Desde mi lugar favorito (poco común) recordé cada instante que yo pasé ahí, cada pena y cada alegría, y también pensé que era el lugar ideal para haber llevado en algún momento a un huraño, que me llevó muchas veces a su guarida. Pero nunca lo llevé y quizás fue lo mejor, su olor no está ahí.
Este fin de semana, fue claro. hice lo que quise y vi a quien quise ver. Mis chicas, que desde lejos las cosas se perciben de una forma y cuando las veo se sienten cosas extrañas. Parece que la vida no nos ha tratado tan bien, nuestras ganas locas de gritar todo lo que queremos a ratos se trancan por motivos que incluso se alejan de nosotras mismas. Las ansias de ser lo que queremos, nos llevan a repensar muchos de nuestros actos y eso lo traducimos en inseguridades que casi no se perciben.
Tuve mezclas, entre soledad, tranquilidad, sueño, relajo, energía de cosas nuevas, poco hambre, en fin un cúmulo de reflexiones y acciones que hice y que sentí desde el fondo. Pero ante todo snetí lo que pocas veces hacemos en momentos acelerados, reflexionar sobre la vida que llevamos y sobre lo que hemos ido sembrando. Dónde está nuestro yo interior, cómo reinventarse luego de situaciones fuertes, cómo comenzar a creer y dejar de mirar todo con recelo??..
Creo que esta suerte de pensamientos se vienen a la cabeza cuando uno se encuentra en un fin de semana con la vista que tuve, con la posibilidad de ponerse o sacarse la ropa que sea más cómoda e incluso con el respiro de no tener que dar cuentas a nadie de nuestro accionar.
Buenas nuevas, adiós fin de semana de ensueño
3 comentarios:
Saludos, mijita linda.
La acabo de agregar a mi lista de blogs recomendados, porque siempre es grato leer las reflexiones de una chica como tú.
Besos, besos y muchos más besos para ti.
Te quiero mucho,
rOd.
cote lo siento, pero yo también extrañaba tu cama... creo que deberíamos ir más seguido jjajaaja
besos linda
se le quiere mucho
Me encanto lo que escribiste, no pregunten como llegue aqui.
Simplemente me ha encantado.
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